Conferencia Sobre Seguridad Pública y Control Comunitario.
Hotel Claridge, Buenos Aires - 8 de Marzo de 1999.

Lic. Yolanda B. Jiménez
Vice Comisionada de Asuntos Comunitarios
Del Departamento de Policía de Nueva York
"Seguridad Pública y Control Comunitario"

Primera Parte

Martín Borrelli: Buenas tardes, en nombre del Bloque de Diputados de Acción por la República en la Cámara de Diputados, quiero agradecerles a todos ustedes la presencia hoy aquí para asistir a esta disertación que nos va a ofrecer la Lic. Yolanda Jiménez, Vice Comisionada de Asuntos Comunitarios del Departamento de Policía de Nueva York. Nos hemos propuesto en el Bloque de la Cámara de Diputados el tratamiento de algunas cuestiones que nosotros consideramos que son de vital importancia no sólo para el desarrollo futuro de nuestro país sino también para el accionar legislativo y político del sector que estamos representando, y en ese sentido entonces aprovecho también para agradecer no sólo a ustedes que han venido sino también a la Embajada de Estados Unidos y a su departamento cultural que nos han brindado la posibilidad de acceder de fuentes directas al tratamiento de un tema que nosotros consideramos crucial en estos días y que es el de la Seguridad Pública. Les voy a leer rápidamente cuál es la trayectoria de la Lic. Jiménez.

Fue nombrada Vice Comisionada de Asuntos Comunitarios del Departamento de Policía de Nueva York en agosto de 1996. Se había incorporado al Departamento en 1988 como Comisionada Asistente de Programas y políticas, y desde entonces, hasta que fue ascendida a su cargo actual, se desempeñó como Comisionada asistente de Asuntos Comunitarios. La oficina de la Vice Comisionada de Asuntos Comunitarios desarrolla e implementa programas y políticas que promueven relaciones positivas entre la policía y la comunidad, incluyendo los programas del departamento que están dirigidos a la juventud y a la prevención del crimen.

Las personas que hay nos acompañan, Licenciada, en su gran mayoría son personas que se están encargando de estudiar en detalle y en forma profunda todos los temas de seguridad, a la modificación de los sistemas de justicia. Con lo cual creo yo que constituyen un panel autorizado y realmente interesado en escuchar todo lo que usted pueda decir sobre la experiencia del Departamento de Policía en Nueva York.

Le voy a ceder la palabra a Guillermo Francos, presidente del Bloque.

GF: Bueno, muchas gracias por acompañarnos. Hace unos días atrás la Embajada de los Estados Unidos nos invitó a participar en una conversación, en realidad un almuerzo, con la Lic. Yolanda Jiménez, una de las máximas autoridades de la Policía de Nueva York. Tiene a su cargo una de las áreas más importantes que son las relaciones con la comunidad, en definitiva la forma en que la comunidad participa en la mejora del sistema se seguridad de la ciudad de Nueva York y que ha estado vinculada muy directamente a este proceso de transformación que ha habido en la policía de Nueva York en la década del 90. Nos pareció tan oportuna la conversación con Yolanda, que le pedimos a la embajada la posibilidad de que esta reunión se ampliara después con un grupo de dirigentes que habían estado trabajando en la problemática de seguridad de la Argentina, en particular de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano Bonaerense. Aquí hay una cantidad importante de dirigentes que han desarrollado seminarios sobre la seguridad en la Ciudad de Buenos Aires. El presidente del Partido Acción por la República ha trabajado en este tema junto con un grupo de dirigentes de ese partido en la Ciudad de Buenos Aires, y han elaborado una serie de propuestas y ponencias que tienen mucho que ver también con lo que ha pasado en la Ciudad de Nueva York. Y yo le contaba hoy en el almuerzo a Yolanda que la seguridad en la Argentina en esta década, en la que ellos han cambiado a un sistema de mayor seguridad, nosotros hemos hecho el camino a la inversa, hemos pasado a un sistema de menor seguridad. Entonces, cómo se dan las circunstancias en la evolución y en el desarrollo de los países, donde en el momento en el que algunos ven el tema de la seguridad como una problemática que afecta a sus sociedades, otras sociedades parece que se encierran en si mismas y parece que no son capaces de encontrar las formas de combatirla. Y analizando esto, yo le planteaba desde mi punto de vista, que era lo que había pasado en la seguridad Argentina en los últimos tiempos, sobre todo a partir de las reformas penales y procesales que hubo desde diciembre del 83 en adelante, y vinculadas mucho a los procesos políticos, porque esto tiene que ver. Los cambios en los procesos políticos hacen que se tomen a veces medidas extremas en uno u otro sentido, y nadie se pone a ver cuál es el impacto que tiene eso en el sistema de seguridad global. Por supuesto nosotros tenemos iniciativas para esto tanto en lo legislativo como en la concepción de la manera en que deben administrarse los recursos de seguridad en la Argentina, pero nos parecía mucho más importante, yo le he comentado más o menos nuestra visión, nos parecía mucho más importante poder analizar no tan sólo lo que fue el cambio de concepción de la policía de Nueva York en este sistema que se llamó de "tolerancia cero", que no es concretamente el área de responsabilidad de Yolanda en la Policía de Nueva York, sino de qué manera puede la comunidad participar en mejorar la seguridad ciudadana. Cómo la vinculación entre comunidad y policía les ha permitido a ellos mejorar la seguridad global de Nueva York, no solamente la represión del delito sino especialmente en este campo, en el área de prevención del delito que es fundamentalmente importante. Y hablábamos también, y de eso también nos va a hablar Yolanda ahora, de la importancia que ha tenido en todo esto la lucha frontal contra el tráfico y el consumo de drogas. Hablábamos hace un rato que en Nueva York, el 80% de los delincuentes que cometen delitos esta vinculado de alguna u otra forma a la droga. Y seguramente estas deben ser cifras más o menos aplicables también a nuestro país, porque cuando uno escucha sobre todo hablar de los delitos más violentos, la presencia de la droga en todos ellos es moneda corriente, con lo cual la manera en que ellos han podido luchar y derrotar y vencer, por lo menos en parte, o conseguir que bajara sustancialmente esta relación, tiene mucho que ver con lo que pueda pasar en la Argentina si es que de alguna vez por todas adoptamos alguno de estos mecanismos. Yo no quiero abundar en comentarios porque me parece que lo importante es que la aprovechemos a Yolanda. Ella va a hacer una exposición y sobre todo que después podamos intercambiar opiniones, ideas y poder usar un rato de su tiempo con las preguntas que le quieran formular. Yolanda, todo tuyo.

YJ: Muy buenas tardes. Primero que todo es un placer estar aquí en esta linda Ciudad de Buenos Aires. Ayer tuve la oportunidad de hacer un recorrido y de ver todo lo que ofrece Buenos Aires en Argentina y estoy muy complacida de estar aquí.

Quiero primero que todo, llevarlos a través de un recorrido de cinco años que fue cuando se comenzó el cambio y se comenzó a luchar con el problema del crimen y de la delincuencia en la Ciudad de Nueva York; de las estrategias que hemos puesto en vigencia y de los programas que tenemos actualmente para fomentar la relación con la comunidad y la ciudadanía, al igual que involucrar la ciudadanía en la misma disminución de la criminalidad.

Cuando hablamos de 1993, o antes de 1993, en la Ciudad de Nueva York estamos hablando de un tiempo en el comienzo de 1990, donde el índice de criminalidad en términos de homicidio en la Ciudad estaba en su nivel más alto, estamos hablando de casi 2600 homicidios anuales al término de 1990. Cuando miramos la historia de la Ciudad de Nueva York, creo que es lo más alto que hemos llegado; y era sentido por la ciudadanía no sólo por los números sino por lo que se leía y se veía en la televisión y en los medios de comunicación diariamente, donde niños de tres años que estaban jugando en un recreo fueron heridos o muertos porque había dos pandillas que estaban peleando con armas. La disminución tiene que ver con el nuevo Alcalde que llegó en ese entonces, el Alcalde Giuliani quien entendió que la preocupación número uno de la ciudad en ese entonces indudablemente era la violencia. Se comenzó toda una reestructuración del Departamento de Policía en ese entonces. Se nombró al Comisionado Bruton, que anteriormente había sido jefe de la Policía de Tránsito de Nueva York, tengo entendido que el Señor Bruton estuvo aquí visitando Buenos Aires, y se empieza una reforma interna dentro del Departamento de Policía en términos de cómo se manejan las instituciones internas dentro del departamento, y se empieza a desarrollar una organización que refleja más el manejo de una corporación que de una institución gubernamental. Con eso quiero decir que así como una corporación mide sus logros mirando su adquisición en términos de dinero, etc., el departamento anteriormente en términos de cómo llevaba a cabo o definía sus logros, era basado en el número de arrestos que se llevaban a cabo cada año. Esto se decía: si hacemos x números de arrestos, eso no necesariamente quiere decir que hay una disminución de la criminalidad o que la ciudadanía se siente más segura; entonces se empezó todo un análisis y un manejo de las estadísticas. Nosotros en el Departamento de Policía tenemos que reportar siete índices de criminalidad al FBI, al Gobierno Federal, al igual que lo tiene que hacer cualquier otra gran ciudad o policía metropolitana dentro de los Estados Unidos. Estas estadísticas se utilizaban quizás para la prensa y se daban los reportes cada tres meses. Se empezó todo un análisis de revisar esos índices de criminalidad no sólo cada tres meses, sino diaria o semanalmente. Una reestructuración que ahora utilizan las estadísticas para el manejo de recursos. Tenemos x número de policías en un área o en una comisaría, cómo es que vamos a desplegar esos policías y dónde lo vamos a hacer. Eso tiene que ser relacionado directamente con el índice de criminalidad que está pasando en ese área. Entonces se desarrolló todo un sistema de contabilidad, desde los jefes de comisaría al departamento directamente en un proceso que llamamos "Compstat", donde se utilizan las estadísticas y se utiliza el análisis del crimen en conjunto con la tecnología, donde podemos captar en un mapa donde precisamente ocurrió un crimen, a qué hora, qué tipo de crimen y donde este jefe de comisaría tiene que dar una explicación de cómo va a combatir ese índice de criminalidad en ese área, en el área en que tiene responsabilidad. Al mismo tiempo, se hizo una revisión de cuáles eran, cuando hablamos de crimen, los crímenes que más frecuencia tenían dentro de la ciudad, cuáles eran los problemas de la criminalidad. Se desarrolló una estrategia para luchar principalmente en siete áreas: una tiene que ver con el problema del narcotráfico, tenemos que luchar con el problema de la droga, otra tenía que ver con todo lo que tiene que ver con espacios públicos, y esto está muy vinculado a lo que se ha denominado "tolerancia cero", donde la ciudad por primera vez, aunque está en los códigos penales, empezó a utilizar la policía para crímenes leves; con eso quiero decir, la prostitución, el grafitti, el que una persona beba bebidas alcohólicas en público, estos son crímenes relativamente leves comparado con homicidios, robos, etc. Pero que en 1990 hacia la clase media y otras clases, personas que obviamente tenían interés en la finca raíz, en la economía de la ciudad, encontraban imposible vivir en una ciudad donde no tanto les afectaba el índice de homicidio, pero si les afectaba al nivel diario, al nivel cotidiano la seguridad; que baje la finca raíz y si su propiedad tiene grafitti y si las personas están pidiendo limosna en la calle acosando a las personas que van manejando, los que vienen a limpiar las ventanas, etc. Esto es lo que agobiaba en su mayor parte a gran parte de la ciudadanía. Y también se empezó a ver que muchas personas preferían salirse de la ciudad, no vivir en la ciudad; esto al mismo tiempo que subía la inseguridad. Entonces con eso se empezó la estrategia de bregar con lo que llamamos problemas de calidad de vida, de problemas cotidianos, leves pero que, aunque estaban en el código penal, no se habían esforzado; la policía decía "mi trabajo es combatir el crimen serio y no el grafitti o la prostitución, que siempre va a existir, etc.". Entonces se tomó muy en serio y se empezó a desarrollar una estrategia para bregar con el problema de los espacios públicos y para mejorar los espacios públicos para toda la ciudad. También se empezó a luchar con el problema de la delincuencia juvenil. Cuando hicimos un análisis de las estadísticas en términos de quién está cometiendo la delincuencia y el tipo de delincuencia, indudablemente se ve que, no la mayoría, pero si una parte del crimen y el crimen leve es cometido por jóvenes. Entonces indudablemente hay que luchar con eso de la delincuencia juvenil.

Cuarto, el problema de la violencia doméstica. La manera en que calificamos los crímenes en sus órdenes de asaltos, robos, violaciones; especialmente en el área de asaltos, homicidios y violaciones; la penalidad es igual si es algo que pasa en la calle entre extraños que si pasa dentro de la casa, si es un crimen doméstico. Entonces toda una conciencia y una aceptación de que si no luchamos con la violencia interna, la violencia en la casa, no vamos a poder bregar con el crimen y la delincuencia en general, porque al igual el análisis de los números de violaciones, de asaltos, de homicidios; cuando se hace una análisis completo se ve que, en su mayoría, no es necesario que una persona va por la calle y una persona va y asalta a una persona o mata a una persona; sino que también una gran proporción son personas que ya están vinculadas o ya se conocen. Entonces todo –esto yo sé que es algo que incluso en los EEUU no que se hacía una aceptación de la violencia doméstica, pero quizás culturalmente se trataba diferente- entonces se desarrolló una estrategia para bregar con todo el crimen y con toda la violencia doméstica. También empezamos una estrategia para luchar con el problema de la corrupción dentro del departamento. Los años 1960, mitad de los 60, todos conocen el caso hecho famoso por el agente Serpico, la corrupción sistémica que en ese entonces atravesaba el departamento de policía; cuando miramos la historia del departamento de policía de Nueva York se ven ciclos de 20 años de corrupción; veinte años ocurre, hay casos mayores, y después se llevan a cabo reformas. Hace aproximadamente unos 5 o 6 años, unos casos donde oficiales también estaban envueltos en actos de corrupción, revendiendo drogas que confiscaban, etc.; y también hubo reformas dentro del departamento. Básicamente son casos aislados. Tenemos jefaturas internas que controlan la corrupción y hacemos pruebas diarias para asegurar que tengamos una policía en donde el nivel de corrupción sea razonablemente bajo. También desarrollamos, con el nuevo comisionado de policía Howard Saffir, la estrategia de Cortesía, Profesionalismo y Respeto; donde desarrollamos una estrategia para asegurar que el policía lleve a cabo su trabajo bajo esos valores; de profesionalismo, respeto a la ciudadanía y de cortesía. Y no sólo con slogan cambiamos –si ven nuestras patrullas todas dicen ahora CPR- pero también una estrategia que conlleva disciplina, entrenamiento, y donde vigilamos, si se puede decir así, o identificamos a aquellos oficiales que tienen x número de querellas de los ciudadanos por fuerza. Empezamos unas pruebas para bregar con el problema de la descortesía, donde tenemos ciudadanos que salen encubiertos y hacen pruebas a la uniformada donde puede encontrar a un policía en la calle y decir "por favor me puede dar la dirección, estoy perdido?" y en efecto es una prueba para ver cómo va a responder el oficial. Al igual lo hacemos por llamadas telefónicas. Se le llama, le dices yo soy doña Pérez y dice quiero hacer una queja contra la policía; y a ver cómo responde al ciudadano. Al igual en las estaciones o en las comisarías cuando va un ciudadano quizás a reportar un carro que le robaron a ver cómo responde ese oficial. Y hemos hecho hace dos años, aproximadamente 7000 pruebas. Fue la Universidad de Colombia quien desarrolló la prueba y el instrumento para la respuesta. Podemos decir que de los resultados tenemos casi el 98% de los oficiales que han pasado la prueba y un porcentaje muy bajo que no la han pasado y otros que al resultado, pues responden muy bien y prestan un servicio excepcional. El rating es aceptable, excepcional y no han pasado. A los que no pasan, el comandante que tiene responsabilidad por esos oficiales les llama la atención. El tiene, o ella, todo lo que tiene que ver con la prueba y les dice "mire en esta fecha, tal y tal pasó y usted no sabía pero esto era una prueba y mire cómo respondió". Y no lo puede negar porque está ahí. En ese instante depende de la gravedad de esa prueba o de la respuesta del oficial. Hay disciplina apropiada que usualmente coinciden con días de vacaciones que se le pueden quitar al oficial, o reentrenamiento, o quizás transferir a este oficial a otra unidad. Entonces esto es algo que seguimos desarrollando. También tenemos programas internos donde hay una institución aparte del departamento de policía donde una persona puede presentar quejas sobre la policía; se llama el "Civilian Complaint Review Board", la junta de querellas de la ciudadanía. Esos casos llegan al departamento de policía, se revisan y también tenemos juicios internos dentro de la policía. También tenemos oficiales que si en un término de cinco años, han recibido cuatro quejas por aplicación de fuerza, los ponemos en un programa; aunque esas quejas no han encontrado fallas en el oficial, porque la persona dice que esto pasó y el oficial dice que esto no pasó, y al menos que haya testigos o pruebas independientes, entonces no se puede traer esos casos a cierre. Entonces tenemos esos programas para identificar a estos oficiales. En términos del impacto que han tenido las estrategias en conjunto a la reforma interna del departamento, creo que los resultados hablan por si mismos. Entre 1993 a 1998, hemos reducido el índice de los 7 crímenes un 50%. El año pasado tuvimos una reducción del 11%. En el área de homicidios a un 70%. Esto en números es cuando da impacto porque hablé de 1990 cuando teníamos más de 2000 y pico de homicidios anuales y al cierre de 1998 cerramos aproximadamente con 659 homicidios. Los números hablan.


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